11 sept 2007

Intersección de conjuntos

Anoche quedé con un amigo, cuando me llamó para bajar estaba comiendo. No llegaba y pensé que me daría tiempo hacerme el papeo - ¿Habéis mezclado espinacas y atún? - al primer tiento que le doy al plato llamó para que bajase, le dije que esperase un poco y seguí comiendo, mastico rápido, no tardé mucho en terminar, cogí el dinero, las llaves y el móvil y me fui a la calle.

Allí estaba con la bici, el nota éste la lleva como si fuese un caballo y estuviese en Texas en el siglo XIX, sin ir mas lejos a unas de sus bicis la llamaba Tornado. Cuando empezamos a andar pusimos el piloto automático, sin hablar sobre el sitio fuimos a un bar que conocemos como “la baguetería ” - bueno, hacen baguets -. Ese bar está en una zona donde quedabamos bastante gente a charlar sentados en una escalera al lado de la Smells – así llamábamos a una tienda que no olía muy bien - .

Una vez allí empezamos a beber, una birra y un batido, me di cuenta que la cerveza hacía de refresquito, claro, tenía el estomago lleno y el alcohol no hacía acto de presencia. Este colega me contaba que este año daría clases de educación física en primero de ESO, me hizo mucha gracia y le dije que seguro que los iba a tener todo el tiempo jugando al fútbol, seguimos con otras disquisiciones relacionadas con un tipo de radar – dice tener un radar para captar ciertas actitudes o disposiciones, ¿de qué o quién?, ahí lo dejo – .

Estas charlas se fueron reduciendo a medida que se fueron sentando alrededor nuestra más gente, no por que seamos cotillas – en todo caso observadores -, quien no se quedaría “pillado” con un abuelo que tiene en las rodillas a un perro que no deja de morderle, y que aguanta de manera espartana si acaso regañándole un poco, o con un tío que juraríamos que se toma mil pastillas para los nervios, que casi se le cae la baba y que se va en una moto de alta cilindrada.

Los que nos alegraron la tarde fueron dos conjuntos de chavales sentados cada uno en un lado nuestro. Uno de ellos era un grupo de universitarios que hacían apuestas de cien euros, el otro era de chavales trabajadores que hablaban cosas como que por mil euros limpiaban lo que hiciese falta. En cada grupo había chicas y chicos y las conversaciones nos distrajeron a ratos. Lo más interesante fue el elemento en común de los dos grupos, una chica que dedujimos que era novia de uno de los currantes pero se sentó y estuvo hablando todo el tiempo con los que serían sus compañeros de universidad, ¿no es una hermosa metáfora de la vida?.

8 comentarios:

Margarita dijo...

yo me entretengo mucho observando a la gente tambien.No para criticarlas , simplemente las observo y me entretienen

Margarita dijo...

gracias por el enlace!!!

Matute Peroni dijo...

es que entretiene, eh :)

de ná mujer :P

Anónimo dijo...

Yo también hago espinacas con atún, están buenísimas!

Anónimo dijo...

Andres
que bien que estes en este nuevo proyecto.
Noto tu redacción mas depurada...

Ivan de Paula

Matute Peroni dijo...

ine: riquísimas :)

pensaba que era mi descubrimiento gastronómico :P:P jeje

Iván: como te dije, no mames wey, tu eres un maestro man

Sergei dijo...

Estás cumpliendo con el post diario!

Matute Peroni dijo...

Cuesta lo suyo, no estoy muy acostumbrado tio

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