8 dic 2007

Dime amianto y diré yeah

Hoy después del curro quedé con mi amigo Cloque, me metió un toque antes diciendo que podíamos dar un voltio y así nos pusimos a currárnoslo. Quedamos a las nueve en el bar Los Cantaros, una tasca a la vieja usanza.

Yo llegué antes y me puse a tomar una birra. El único periódico que había era el ABC, y con nostalgia de cuando era un inconsciente y no sabía lo que leía me puse a echarle un vistazo. Había un tio que le pusieron en la factura de teléfono un insulto, y uno en el bar que se parecía a Benny Hill, me quitó el periódico para enseñarle a otros la noticia.

Llegó el bueno de Cloque y nos piramos; por el camino llamamos a varios colegas, al Woody que estaba cansado, a DKZR, Navarro y alguno más también declinaron el ofertón.

La cosa es que salimos y empezamos a andar, al principio no estaba definido donde iríamos, dudamos entre el bar de Dani y La Alameda, al final nos inclinamos por ésta última.

Al llegar nos tomamos unas birras, en la barra de ese bar – Habanillas – había la amiga de un colega, que me saludó llamándome AndreZ, y cuando me sirvió un par de cervezas no la vi más. Extraño pero es lo que hay.

Nos tomamos lo cotarros y fuimos a otro sitio de la Alameda, más bebercio y preguntas fundamentales en la vida como si las tias estaban más buenas o nosotros éramos más guarros. Terminamos yendo a comprar una litro. Nos enteramos de un bar donde podíamos pillarla de forma underground sin que la poli nos jodiese.

Terminando de tomarlas no fuimos a Sopa de Gansos, un sitio desde mi punto de vista chunguisimo, pero también un campo de juego que hay que pisar de vez en cuando para tirar a portería, ya me entendéis.

Hasta los cojones de allí - salvo por una camarera de California que conocí en alguna fiesta, y que es la creme, y que quizás lea esto – nos fuimos a la alameda de nuevo, pasando por el bar de Antonio, el colega mas misógino que he conocido en mi vida, aunque no hay que negarle que el cabronaso tiene gracia.

Vaya, olvidé que cuando nos compramos la litro Santi se encontró a una compañera de curro, que da educación física en un insti – Cloque es profesor de mates -, que era linda, pero que no sé porqué cuando nos acercábamos con ella a sus amigas se despidió de forma brusca.

Una vez contado eso – intento ponerlo medio todo, lo que creo reseñable, claro – fuimos al Fun Club, y bien, lo típico, gente de todo tipo, allí estaba el batera de The Baltic Sea, que no consiguieron ganar un concurso en Londres, Victoria y Macarena, dos clásicas en este tipo de sitios-fiestas en Sevilla, y más. Reseñar a Diego, el DJ de toda la vida del Fun, que se retira, y deja a otro, cuando le digo que no se vaya se pone triste, dejaré de decírselo.

Hace algún mes le dije a Cloque que si veía que podía meter la pata en algún momento que estuviese algo ciego, que me dijese la palabra “Amianto” y yo dejaría de hacer lo que fuese y le haría caso, hoy me lo ha dicho el cabrón para que no me quedase hasta las tantas, lo acepto, pero bueno, mañana habrá que salir más. Las cosas son como son. Nomás guey.

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