14 mar 2008

¿Dónde está el punto C?

La C se refiere a canalla, el punto canalla; la cosa es que para un blog pseudo personal, sería importante o bien tener el punto C o carecer absolutamente de él. En ésto de mostrar cosas no se puede estar en medio, si no la gente le va a interesar menos lo que se escribe o lo que se “pinta”.

Mi interés por el punto C viene a colación de que percibo que no lo tengo pero que lo busco, es decir, estoy a medio camino del pasota encandilador y del ingenuo encantador, y como estoy entre los dos, no soy ni encandilador ni encantador, y si no se es así, la sinceridad se torna trágica.

El punto C - o el punto noC - no lo tengo ni de coña, por lo que me convierto en el típico bloguero que no levanta mucho interés; Pero, hermanos, queridas, tened presente que cualquiera que muestre parte de si mismo a los demás, cuanta más gente lo mire-vea, más feliz es, en cuanto que se exorcizará de algún demonio interno que hace dar giros con la cabeza de trescientos sesenta grados.

Y decidme ahora, me tengo que trasformar en una suerte de Gran Gatsby, tengo que ser misterioso como el padre fantasma de Hamlet, o ser un inocentón como Jack Lemmon en El Apartamento; dónde está el punto C, o decidme, dónde está el punto noC.

En fin, qué demonios ni que leches, me conformo con lo que tengo, que ya se dice, más vale pájaro en mano y ciento volando; cuando veas las barbas de tu vecino mojar, pon las tuyas a remojar; nunca digas de este agua no beberé, ni este cura no es mi padre; a quien madruga el yeti le ayuda; más vale prevenir que currar; sí yo nací en el mediterráneo, Serrat, hombre. <------ veis, veis, arg, qué destino, qué destino.

1 comentario:

Matute Peroni dijo...
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