4 jul 2009

Los goliardos americanos

En los últimos tiempo, algunas veces he cogido la bici y
he tirado para La Alameda, me he comprado un litro de cerveza
y tranquilamente al sol me la he tomado. En estas expediciones
siempre he terminado encontrando a gente, que poco a poco
empezaron a ser los mismo, y casi siempre con una guitarra de
por medio comenzabamos a compartir cervezas y porros.

La mayoría de los días que lo he hecho eran en fin de semana,
sábados o domingos oscuros en los que mi casa se encogía más y
más hasta resultar asfixiante. También algunas veces al salir
del trabajo (salgo a las 22:00) me he dicho, "qué buen tiempo,
me voy a pasar por la alameda y me voy a tomar una birra", la
mayoría de estas incursiones han solido terminar igual, haciendo
más de lo que pensaba hacer, reliándome vamos, y conociendo
a bastante peña.

He alternado con gente de lo más diversa, okupas, gente aburrida,
yonquis, camellos, músicos callejeros, vagabundos...
Entiendo que para alguien que lea esto desde "otra perspectiva",
le puede resultar chocante, pero todo se suaviza con música y
respeto, sobre todo con respeto. Cada vez que he terminado con
esta gente, me han enseñado mucho, todo el que llegaba era
bienvenido, fuese cual fuese su condición social y personal,
y todo el que llegaba se sentía aceptado, toda una lección.

Entre la gente que he conocido estos tres últimos meses están
mis tres colegas de sudamérica, que han estado en una casa okupa,
los dos David, uno de Uruguay y otro de México, y Salva, de
Argentina. David de Uruguay, toca la guitarra del carajo, y
fue con el primero que me encontré y en este post escribo
como fue.

Los tres se encontraron en Madrid, y decidieron viajar
juntos a Sevilla; tenían una expresión (ahora os digo por que
hablo en pasado) que ya también digo a menudo "ay, doloor",
Salva que toca la guitarra una canción muy graciosa "la
ceniza te tapa la lataaa, qué te tapa la lataa", y David
de México tambien hacía sus pinitos con su guitarra echa polvo,
tres tios muy buena gente.

Ya se han ido, primero David el mexicano, con una chica
que conoció en Sevilla, Salva se ha ido a la playa me dijo
que ha conseguir curro para volver a Buenos Aires, y este
jueves David de Uruguay me dijo que al día siguiente también
se iría a la playa.

Los llamo goliardos, por su forma de ver la vida, cuando se
fue David el mexicano le dije a Salva "que pena, tío" y me
respondió, "es lo normal, unos llegan y otro se van" muy
convencido de que así son las cosas y ya, y sin ninguna
aflicción. El jueves lo mismo con David de Uruguay, le dije
"de puta madre haberos conocido" y me respondió "nos vimos
en el camino", con la misma forma de ver las cosas, y eso
me sorprende, dicen que la felicidad tiene que ver con la
capacidad de aceptar los cambios. Y es que lo que no
te enseñe la calle.

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