5 sept 2009

Una tarde con el pez plátano o "and everything is green and submarine"

Esta tarde a una hora un poco imprudente por el calor
que hacía, he cogido la bici y me he ido a dar una
vuelta para estirar las piernas; por el camino recordaba
los tiempos hasta la tardía adolescencia cuando uno
se iba al portal de al lado o al piso de arriba, el
del Yoye, llamabas preguntabas por el colega en cuestión
y te pirabas con él a buscar a más gente para hacer
el gamba. Con la edad uno a la vez que aprecia
la soledad, también es víctima de ella; pero claro,
a quien vas a llamar a las cuatro de la tarde con
cuarenta grados de temperatura. Creo que más bien
lo que ha ocurrido es que tenía una sensación de
represión interna leve, la típica angustia vital que
se alivia con un litro de cerveza o un porro.

Así que salí de mi barrio con el camino decidido,
La Alameda, me encanta ese sitio. Las carreteras
estaban vacías, y el sol pegaba fuerte, me aliviaba
un poco de aire que corría, y que no era del todo
caliente, de ese que utiliza Mary Poppins para volar.
Cuando he llegado a la zona de la antigua tabacalera ya
he empezado a ver más gente, la mayoría extranjeros,
siempre me ha hecho gracia verlos coloraos como gambas
a media tarde en verano paseando por la ciudad.
"Han llegado al infierno, queridos".

Pasando por la Avenida de la constitución vi que
el Fnac estaba abierto, e inmediatamente pensé en
la casa del libro, que estaba cerca, en dos minutos ya
estaba amarrando la bici al lado de un segurata de una
tienda. al final de la calle me pareció ver a un
local que se parecía al Coco, colega de la
infancia y adolescencia, que sé que aprobó las
opocisiones a la policía. No me apetecía saludarlo
y me metí en la casa del libro a ver que se cocía
por allí.

Al principio busqué libros de Isaac Asimov, la parte que
dedica a los robots, estoy buscando material para un
proyecto, encontré un libro que englobaba todo los
relatos que tiene de ese tema; pero no me hizo gracia cuando
lo hojeé, seguiré buscando, a ver si alguna novela
que también tiene sobre el tema y que me recomendó
Serge. Luego me fui al rincón que tienen para la poesía
y después de bichear vi la obra poética de Eduardo Haro
Ibars por 14 euros, lo abrí al azar y las fuertes imágenes
poéticas me golpeaban, ¡estaba recibiendo una paliza y nadie
decía nada!.

Seguí dando vueltas, buscando sobre teoría, historia,
filosofía o cualquier cosa, de la literatura, tengo interés
en aprender más, y en mejorar componiendo
versos. No encontré nada interesante, de cualquier forma
como se aprende es leyendo y observando a los demás imaginé,
seguro que en parte por las pocas ganas de gastar pasta.
Fui a un par de plantas más, tiene cuatro, compartiendo
un par de veces ascensor con una chica rubia muy linda,
con la que pensé "coño, a ver si se va a creer que la sigo,
con lo vacío que está ésto".

Hasta que llegué a un sitio donde me desbordé de alegría,
encontrando algunas buenos libros que me faltaban, era la
miniplanta de las colecciones de bolsillo, os cuento la
compra a ver que os parece:

- En el camino, Jack Kerouac.

Tampo tiempo leyendo sobre la generación beat, sobre Kerouac,
Ginsberg, Burroughs, Neal Casidy,.., fragmentos de sus novelas,
versos, etcétera, y aun no me había comprado o imprimido este
clásico de Kerouac. Deseando leerlo.

- Ponche de ácido lisérgico, Tom Wolfe.

En su tiempo me leí Miedo y asco en las vegas de Hunter
Thomson, y tenía ganas de leer a Wolfe, con quien por lo
visto se disputa la creación del periodismo gonzo.

- El guardián entre el centeno, J.D. Salinger.

Me pasa igual que En el camino, he ledo mucho sobre Salinger,
me he leido algunos de sus relatos, de hecho compongo cuando
estoy jodido una frase basada en el título de uno ello
"Un día perfecto para el pez plátano", y yo reescribo
"Hoy no es un buen día para el pez plátano". Deseando leerlo
también.

- Pedro Páramo, Juan Rulfo.

Me he leido Rayuela de Cortazar, Ficciones de Borges,
Cien años de soledad de García Marquez, y éste es,
junto a unos pocos más de los que, por lo visto,
hay que leer para aprovechar un poco mas la estancia
en este pedruño. Deseoso de empezarlo, con ganas.

y por último bajé a la planta baja y cogí también el
de Eduardo Haro Ibars, desde que lo descubrí deseaba
tener más poemas suyos. Así que allí me hallaba con
cinco libros y un tanto eufórico, mirando a otros
clientes que buscaban sin encontrar, y con ganas de
decirles, "pardillos, qué sois unos pardillos". Tampoco
tanto. Me dirigí a la caja, y como ya había contado
antes, me cobraron 48 euros, qué felicidad.
Algo así querrán sentir los que se ponen en
la puerta de los negocios antes de que abran en
el día de comienzo de las rebajas. Comprendo
que sigan haciéndolo, es un subidón, "por favor,
gangas, quiero un chute de gangas, si no de gambas".

A lo que iba, con mi compraza echa me monté de nuevo
en la bici, y me fui a la plaza de la alameda, compré
en un chino una botella de refresco y me puse a leer
al poeta Haro Ibars en un banco con sombra. La bicicleta
estaba a mi vera cual caballo fiel, y la gente pasaba
por mi lado mientras leía. A los poetas me gusta leerlos
a fogonazos, coger un poemario y leer al azar varios
poemas y dejarlos, igual que algunos de sus versos
me parecieron grandiosos, otros me dejaron preocupados
por la posibilidad de haber descubierto a un farsante,
y me puse a leerlo con más atención, con los
ojos más chicos que los del chino que me había atendido.
Afortunadamente encontré versos que me devolvieron
a mi éxtasis, lo de antes me cambió hasta de estado
de ánimo, exagero un poco, pero si que me afectó.

Terminé el refresco, ojeé los otros libros y me fui
contento a casa pensando en el festín, y que con ese tipo
de libros que me había pillado me entrarían unas ganas
irrefrenables de coger una mochila y pirarme al carajo.
Lo mismo salgo esta noche.

4 comentarios:

Margarita dijo...

Andress te tenias que haber venido anoche a la parcela, montamos una buena fiesta y hoy hemos pasado un dia estupendo de piscinitaa
aunque bueno, tu tarde no ha estado mal por lo que veo
Un beso

Matute Peroni dijo...

Me apalanqué al final, otra vez será, saludos!

Raul G dijo...

Qué buena colección te mercaste. Estoy próximo a una vendimia de libros, me cuentan que estan a bajo costo e igual ya tengo la lista de los que extraño leer y los que me faltan por.

Matute Peroni dijo...

Sí, estuvo bien, a ver si el mes
que viene doy otra vuelta por allí.

Saludos y bienvenido Raul G

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