16 sept 2007

El extranjero, de Albert Camus

Nota: Tanto este post como el de Farenheit 451 los escribí hace tiempo con otro propósito. Hoy no es un buen día para escribir.

Camus escribió El Extranjero en 1942, con esta novela entró de lleno en la letras de oro de la literatura francesa; En esa época formaba parte de la resistencia francesa, todo se estaba desmoronando. Algunos intelectuales franceses intentaban luchar contra la degradación del hombre, muchos se valieron del existencialismo entre ellos Camus, aunque el negó siempre este hecho. Este fue el contexto en el que escribió su primera novela, que se sitúa en su Argelia natal y donde su protagonista, Meursault, tiene una educación francófona como la suya.

En El Extranjero Camus trata lo absurdo de la existencia, siendo el nihilismo su punto de partida; Su personaje principal, Meursault, es un hombre que anda por la vida con la personalidad arrebatada por la sociedad, sin valores, indiferente ante los otros seres humanos que le rodean; El comienzo de la novela: "Hoy mama ha muerto. O tal vez ayer, no sé" ya empieza apuntando por esos derroteros; ¿Dónde le lleva todo esto?, a la muerte, Meursault no sabe convivir, sólo se deja llevar, su condición de hombre libre la pierde, es un cúmulo de instintos tapizados con un comportamiento mas dignos de un experimento de Paulov que de un ser humano, sobre esto podemos recordar cuando mata al árabe, se ensaña disparándole por que el sol apretaba mucho y el sudor le hacía daño en los ojos. Meursault es un extranjero entre sus congéneres. Este vacío existencial parece tener su fin cuando su muerte está cerca, Meursault entra en un estado de compresión que le hace asimilar su status en el mundo: "como si esa gran cólera me hubiese purgado del mal, vaciado de esperanza, ante esta noche cargada de signos y estrellas me abría por vez primera a la tierna indiferencia del mundo. Al encontrarlo tan semejante a mí, tan fraterno al cabo, sentí que había sido feliz y que lo era todavía", eso medita Meursault antes de morir, en este momento es mas comprensible el punto nihilista de partida: Para "despertar" hay primero que "sufrir", lo que es una clara influencia de Nietzsche. El absurdo de la existencia sólo puede asimilarse con un renacer.

Se podrían destacar muchas cosas sobre la relación del protagonista con los personajes que le rodean, no tiene desperdicio, Camus escribió una obra maestra, con un gran estilo, frases cortas, muy buenas descripciones. Su lectura duele, saca a relucir analogías de nuestra vida, la de cualquier hombre occidental, con la del propio Meursault , si bien puede ocurrir que esa agonía camuflada no transmita.

Pocas veces se han visto intelectuales tan comprometidos como se vieron en la Francia de esa época, y Camus era uno de ellos; Con tan sólo veintinueve años demostró ser un maestro de la narrativa, se le puede imaginar sentado en el Café De Flore junto a Vian, Sartre, De Beauvoir, comentando esta novela, hablando sobre Meursault, discutiendo con Sartre, con Juliette Greco sonando de fondo...glorioso. Como el mismo dijo: "Crear es vivir dos veces".

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