8 oct 2007

Juerguisima

Me he comido el domingo, el fin de semana se ha comprimido en un día, y el culpable de esto es una juerga que comenzó a surgir el sábado por la tarde y que terminó ayer también por la tarde. Esta salida vale por cinco, así que los próximos fines de semana me quedaré en casa, ahora lo que haré es relatar como empezó, se desarrolló y terminó.

Había quedado con mi colega Santi para tomar algo, nos fuimos a un bar y me dijo que después vendría Juan, cuando hiciese algo sobre un DVD en Alcampo. En el bar me tomé una Coca Cola mientras el colega se tomaba un café, le contaba que Iván me había mandao un mensaje invitándome a una fiesta Erasmus, en principio no iba a ir, llevo una etapa queriéndome reciclar, pero esta fiesta prometía, y me estaba comiendo la cabeza.

Después de un rato charlando con Santi, decidí que estaría bien, así que ya podía tomarme unas cervezas e ir haciendo el cuerpo. Juan no llegaba y decidimos esperarlo en la baguetería, seguimos charlando y una vez allí empecé a tomarme unas birras, con moderación, a ritmo de charla, llamó Juan y fuimos a recogerlo, nos metimos en otro bar donde me tomé otra cerveza y luego nos fuimos a la feria de las naciones, en el parque María Luisa.

Había buen ambiente, la gente paseaba y consumía escuchando música típica del país correspondiente al bar que estuviese, en el chiringo de Francia había Jazz, curioso, era el único país europeo, nos pusimos en el de Brasil y allí cayeron más bebercios, para ser exacto tres cervezas, luego llegó Marta estuvimos un poco más y sobre las nueve nos fuimos.

En casa miré en el messenger a ver si estaba conectado Serge, lo vi y le dije de quedar para ir a la fiesta de Iván, quedamos finalmente a las nueve y media, nos teníamos que dar prisa por que a las diez de la noche ya no se puede comprar alcohol, nos pusimos a andar rápido, pero cuando faltaban cinco minutos me tuve que poner a correr, pude comprar una botella de Withe Label, ya cuando llegaron Serge y Mariana compraron ellos el refresco.

Íbamos a La Moneda a cenar, pero estaba cerrado y nos tuvimos que poner en el bar de al lado, allí estaban Marianela y Alejandro que comieron con nosotros y se fueron algo antes. Pedimos unas medias raciones y algunas cervezas, la comida tardaban en traerla, y pudimos salir al final sobre las once media, acompañando antes a Mariana a coger un taxi.

Por el camino compramos hielo en un kiosco al que llamamos “el viejo”, y en poco tiempo llegamos a casa de Iván, cuando entré Tina me dijo que habría cien personas, pensé en que exageraba, pero cuando fui a la azotea, para nada, de hecho creo que se quedaba corta. Nos pusimos donde pudimos y empezamos a beber.

Saludábamos a conocidos, la verdad que el ambiente era de lujo, aunque para mi gusto había mucho tío, como suele pasar en las fiestas de este tipo, aunque las de Iván no suelen ser así normalmente, administra adecuadamente las invitaciones para que haya una compensación, pero por lo que me enteré después, se le había ido de las manos al mandar unos cuantos SMS´s más de la cuenta.

Normalmente a las fiestas que he ido de este notas todo el mundo se pone en la azotea y ningún vecino se molesta, pero esta vez al haber tanta gente la casa también estaba llena, una de las veces que bajé había una vecina dando voces, y todo terminó como terminan estas cosas, con la llegada de la policía, que hizo que nos fuésemos y que se terminase la fiesta.

En la calle había como unos quince policías, estábamos esperando a que bajase otros colegas cuando empezaron a decirnos que nos disolviéramos, sin más, claro, le dijimos que eso no lo podían hacer, pero no estábamos en lo cierto, el bufón de nuestro alcalde ha sacado una ley que permite esa aberración, a Adrián y a mí nos pidieron los DNI, y hubo un comienzo de forcejeo con mi colega.

Cuando me decían que nos fuéramos de allí, un policía con aire chulesco, empecé a decirles que actuaban como los grises y comencé a cantar la canción de Jarcha “libertad, libertad, sin ira, libertad...” con el puño en alto, toda una escena, nos fuimos y dejamos a quince policias vigilando una calle vacía, como la cabeza de algunos de ellos – a otros se les notaba avergonzados por la chulería de sus compañeros -.

Tras este incidente entramos en el Fun Club, donde estuvimos tomando más birras, cuando entré en el servicio, dentro había una pareja discutiendo, por la sorpresa me quedé mirándolos y el tío empezó a decir me que qué miraba y se fue para mi con la idea de darme una colleja, los amigos lo pararon, yo pasando tres kilos empecé a mear.

Una vez fuera del servicio seguía el energúmeno ese queriendo pegarme, a mi me la traía floja, los amigos no se lo iban a permitir, no sé hasta que punto el tonto ese hacía eso por que sabía que con los que salían le iban a agarrar, pero ni idea. Seguí allí la noche, con, por cierto no lo he dicho, la guitarra encima – en la fiesta de los guiris se partió una cuerda, la rompió uno tocando Hotel California, normal, demasiado sufrimiento para una guitarra -, no pude soltarla en ninguna parte.

Cuando cerraron el Fun fuimos al Cubanito, un after, y allí nos quedamos hasta las once de la mañana Serge y yo, con incidentes como el de una que me decía burgués y me daba caña por que llevaba un polo lacoste que costó menos de diez euros y que el cocodrilo falsificado parece una salamandra.

Sobre las once nos fuimos a la plaza del Salvador, pensando en seguir tomando birras, Serge estaba medio dormio, allí saque un poco la guitarra y llamé a peña, como a Telmo y a Woody, que aparecieron por allí al medio día. Serge se tuvo que pirar y seguí con esta gente y más peña que fue llegando un poco la fiesta, que ya consistía en charlar y después comer algo.

Cuando se fueron todos cogí la guitarra y pensé en ponerme en la calle Tetuan a tocar, pero al final no lo hice y me fui a coger el bus. En la parada había una mujer que leía Candido de Voltaire, en francés, le estuve preguntando, cómo estaba, que si era muy irónico el colega, aunque claro, creo que se asustó un poco, y es normal, aun me duraba el punto y tenía los ojos casi cerrados por el cansancio, junto a unos pelos satánicos, total, que se quedó en eso.

Llegué a casa y me puse a charlar por el messenger, y quedé para ir al centro a las ocho de la tarde, pero cerré y me quedé dormio, por lo visto intentaron llamarme pero no podían hacer que me despertase, algo lógico después de la soberana paliza que me di sin, que todo hay que decirlo, más droga que el alcohol.

7 comentarios:

Jazmín dijo...

wow que noche divertida, no podia parar de leer, hasta me dieron ganas de estar ahi!! jaja
slds!

Matute Peroni dijo...

Hola Jazmín, bienvenida!

Si que fue divertida e intensa :)

un saludo!

Margarita dijo...

muy buena tu crónica de la juerga
Andri , la verdad es que como creo que ya te he dicho
me encanta leer tu blog!
un abrazo
espero que vengas a la fiesta que vamos a volver a hacer en el taller aquel del padre de mi amiga.. recuerdas? pues es para la última semana de este mes..
ya iré informandooss
buen puentee

Margarita dijo...

jajaja por cierto..
el momento puño en alto cantando..
"libertad libertad..."
es genialll
XDDDDD

debolichesycopas dijo...

Hola,
tengo un blog donde subo bares, que me envian de varias partes del mundo pero la idea es seguir creciendo. Es por eso que te escribo para que si te animas, me envies algun dato bar, de esos que vale la pena conocer aunque sea por internet.
salud2
Tiranizan

Matute Peroni dijo...

Hey, que tal Marga, gracias por leer el blog :)

lo de la fiesta no te lo puedo asegurar por que ando un poco de "reformas", pero ya veremos

y lo del brazo en alto, ya te digo, jijiji

Matute Peroni dijo...

Hola, debolichesycopas, pués lo mismo te mando algo, saludos y bienvenido

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