6 dic 2007

Confesiones

Hoy estaba en la ventana de mi bloque dejándole un mensaje a un colega, después de una juerga, básicamente decía: Putaaa.

En el momento que me saltó el buzón de voz, y empecé a gritar el palabro, apareció la parienta del del quinto, tendríais que ver ese instante aleatorio, yo diciendo puta y mirándola, que vergüenza, a quien se le ocurre llegar en ese momento.

La esperé para decirle que no tenía nada que ver con ella, y cuando llegó arriba me dijo que me acostara; Me quedé algo obtuso.

La confianza da asco. Me gusta ella, lo confieso. Pero la vida es maravillosa, y hay que seguir con las convenciones que no llegarán nunca a ningún sitio.

Me autoconformo con mi historia, la vida es como es, y los cambios son lentos. embruteceos, lectores, embruteceos, qué si no os comerá el lobo.

1 comentario:

Matute Peroni dijo...

Dios, tengo que dejar de escribir cuando estoy ciego

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